La animación a continuación requiere una versión más reciente de Adobe Flash® Player. Visite la página www.adobe.com para descargar la versión más reciente.
El paciente inició su tratamiento a los 11 años de edad y usó frenos por 26 meses. Está muy feliz con su nueva sonrisa.
La paciente se succionaba el pulgar cuando era niña. Inició el tratamiento a los 13 años de edad. Durante 28 meses usó frenos y un aparato especial llamado rejilla lingual para volver a entrenar la lengua. Ahora ya puede morder la lechuga de un emparedado.
Este paciente adulto de 25 años de edad requirió frenos y cirugía maxilar para corregir su grave sobremordida con un tratamiento ortodóntico que tomó dos años. Su problema pudo haberse corregido sin cirugía si hubiese sido tratado antes de llegar a la adolescencia.
Este paciente nació sin los incisivos laterales. Usó frenos por 20 meses para corregir la posición de los dientes. Posteriormente, los dientes faltantes fueron reemplazados con puentes fijos “Maryland”.
El prognatismo de esta paciente le estaba provocando mucha incomodidad en las articulaciones maxilares y desgaste excesivo en los dientes. Después de 30 meses de tratamiento iniciado a la edad de 32 años, ahora sonríe y mastica con mucha más facilidad.
A este paciente le molestaban los espacios entre sus dientes. El uso de frenos cerró estos espacios y le proporcionó una mordida ideal en 24 meses. Lleva puesto un retenedor fijo para mantener los espacios cerrados.
A los diez años de edad, esta paciente presentaba una sobremordida que se extendía por encima de los dientes inferiores. Su tratamiento consistió en dos fases: la primera ayudó a que sus maxilares se desarrollaran en armonía; la segunda, le alineó los dientes y la mordida. Ahora, con 13 años de edad, se siente muy orgullosa de mostrar su nueva sonrisa.
En ocasiones no es necesario usar frenos para mejorar notablemente la alineación de los dientes. Este paciente fue tratado por primera vez a los 7 años para corregir el apiñamiento de los dientes inferiores permanentes. El tratamiento consistió en reducir la anchura de los dientes de leche adyacentes, lo cual permitió que los incisivos permanentes se alinearan por sí solos en un periodo de 9 meses.
Los padres de este paciente de 8 años de edad estaban muy preocupados con la apariencia y la salud de los dientes permanentes que le estaban saliendo. Por este motivo, decidieron llevarlo al ortodoncista. Los dientes frontales inferiores estaban apiñados y hacían contacto con el paladar, y los dientes frontales superiores estaban muy desplazados de su posición normal. Después de 20 meses de tratamiento de Fase I con un expansor y frenos parciales, la apariencia y función dental del paciente mejoraron considerablemente.